¿Por qué elegiste periodismo deportivo? Porque me gusta el deporte. Esa fue la respuesta equivocada que eligió la
mayoría. En tres años, los profesores de DeporTEA fortalecieron el amor por la profesión por encima de la pelota. Llenaron de historias y leyendas cuadernos que hoy se vuevlen a abrir para rendirle homenaje a los ídolos de ayer y hoy.
Muchos llegaron de distintos puntos de la Provincia y hasta de tierras más lejanas. Sin demasiada idea de lo que era el periodismo, pero con algún deporte bien sabido. Los trazos rojos en los olvidados acentos daban miedo. Parecía imposible escribir más de 40 líneas sin tener errores de ortografía.
Aquel 2005 ya formaba periodistas. Los miedos ante los invitados se transformaban en cosquillas en el pecho antes de hacer una pregunta. Las mágenes en blanco y negro
pasaron de aburrir a emocionar, del bostezo al asombro. El archivo pasó a ser una Iglesia para los católicos. Fuente de sabiduría y sucesos inolvidables que se vuelven a vivir gracias a aquellos periodistas que dejaron un legado inolvidable.
DeporTEA brindó la oportunidad de conocer a personajes históricos que le den un marco distinto a la actualidad. José María Minella dejó de ser sólo un estadio. Guillermo Vilas ya no era el mismo. Ubaldo Néstor Sacco no fue un boxeador más y Vitu Dumas será por siempre el "navegante solitario".
De aquellos cachorros con máquinas de escribir quedó poco. Ya sienten en sus dedos la oportunidad de decir sus verdades, de dar a conocer las mentiras que se le ofrecen a la sociedad. De desempolvar a figuras locales que fueron marginadas por el periodismo-empresa.
Esta revista intena trazar un hilo conductor entre los que marcaron una época y los que lo están intentando. Para remarcar viejas glorias latentes y poder vivir el presente conociendo el jugoso pasado marplatense.
mayoría. En tres años, los profesores de DeporTEA fortalecieron el amor por la profesión por encima de la pelota. Llenaron de historias y leyendas cuadernos que hoy se vuevlen a abrir para rendirle homenaje a los ídolos de ayer y hoy.
Muchos llegaron de distintos puntos de la Provincia y hasta de tierras más lejanas. Sin demasiada idea de lo que era el periodismo, pero con algún deporte bien sabido. Los trazos rojos en los olvidados acentos daban miedo. Parecía imposible escribir más de 40 líneas sin tener errores de ortografía.
Aquel 2005 ya formaba periodistas. Los miedos ante los invitados se transformaban en cosquillas en el pecho antes de hacer una pregunta. Las mágenes en blanco y negro
pasaron de aburrir a emocionar, del bostezo al asombro. El archivo pasó a ser una Iglesia para los católicos. Fuente de sabiduría y sucesos inolvidables que se vuelven a vivir gracias a aquellos periodistas que dejaron un legado inolvidable.
DeporTEA brindó la oportunidad de conocer a personajes históricos que le den un marco distinto a la actualidad. José María Minella dejó de ser sólo un estadio. Guillermo Vilas ya no era el mismo. Ubaldo Néstor Sacco no fue un boxeador más y Vitu Dumas será por siempre el "navegante solitario".
De aquellos cachorros con máquinas de escribir quedó poco. Ya sienten en sus dedos la oportunidad de decir sus verdades, de dar a conocer las mentiras que se le ofrecen a la sociedad. De desempolvar a figuras locales que fueron marginadas por el periodismo-empresa.
Esta revista intena trazar un hilo conductor entre los que marcaron una época y los que lo están intentando. Para remarcar viejas glorias latentes y poder vivir el presente conociendo el jugoso pasado marplatense.
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